Comienzas a andar, descubres que no es tan difícil como creías, primero el derecho, luego el pie izquierdo y así sucesivamente; en el camino encontrarás obstáculos, piedras fáciles de patear, pero llega ese día, el día en que tropiezas, y si no tienes a nadie delante que te proteja del golpe, tienes la misma puta suerte que un pececillo atrapado en una red, CAES, y eso te hace llorar, te duele, te jodes por no haber visto esa maldita piedra antes...
Haces un alto en tu camino para descubrir qué es lo que hiciste mal, y más tarde, te vuelves a levantar y comienzas a caminar, despacito, lenta, ya sabes, primero el derecho, luego el izquierdo... y creo que se que es lo que pasa y , es que... cuando algo te gusta mucho mucho llega un momento que se te hace necesario y que, si te lo quitaran no sabrías como seguir ese camino sin piedras con las que tropezar.
Sí, es como un vicio.
Una droga que te hace caer en la locura.
Tú, eres esa droga, la que altera mis 5 sentidos.
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